¡Salvación o Sanción!

Hoy día mi esposa y yo cumplimos tres años como líderes del Ejército de Salvación en esta hermosa región de Sudamérica, y en conmemoración voy a asumir el desafío de escribir un blog semanal con temas y comentarios de interés al público salvacionista.


Los salvacionistas son aquellos que hacen parte del Ejército de Salvación. Mientras el Ejército habla de la manera cómo nuestra iglesia es organizada, Salvación se refiere a la misión que tiene nuestra iglesia. Por lo tanto, el Ejército posee una organización disciplinada y una misión compasiva. ¡Es importante entender que somos el Ejército de Salvación y no el Ejército de Sanción! Mientras Salvación apunta como recuperar al pecador, Sanción apunta como podemos castigarlo o ser cómplice de él.


Interesante que Jesús mismo sabiendo que Judas era el traidor, no lo excluyó de aquella “primera cena”, sin embargo le permitió participar junto a los demás discípulos. Más adelante Judas se excluyó a sí mismo.

En la parábola del “trigo y la cizaña” el Señor de la plantación pide a los trabajadores que dejen la cizaña crecer junto al trigo sin arrancarla, pues tal acción no les correspondía. Jesús nunca buscó maneras para castigar a los pecadores o para tornarse cómplice de ellos, en cambio sí buscó todas las maneras de salvarlos al punto de decir en la cruz: “padre perdónalos porque no saben lo que hacen”.


¡Nadie soporta una iglesia que de tanto apuntar errores se olvidó de cómo apuntar el camino!

¡En la mesa y campo del Señor hay lugar para todos! ¡Que lo mismo se diga del Ejército de Salvación!


  • ¿Queremos un Ejército de Salvación o un Ejército de Sanción?


Originalmente publicado el 28/08/2017.

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